Las claves para encontrar a la niñera perfecta
Tu baja por maternidad está a punto de expirar y toca por lo tanto encontrar a la persona adecuada para cuidar de tu hijo durante el tiempo que estás trabajando. Es cierto que dejar a tu chiquitín tan pequeño aún en casa puede parecerte una crueldad, especialmente después de no haberos separado ni un minuto durante sus primeros meses. Pero si decidiste retomar tu trabajo, esperar a que Mary Poppins caiga del cielo es una actitud cuanto menos infructuosa. Cuanto antes te pongas manos a la obra más tiempo tendrás para evaluar con cabeza a cada candidata
Sabemos que buscar a la niñera perfecta es todo un reto. Además cada mamá tiene sus propios intereses. Hay algunas que buscan que sus niños estén siempre limpios y sigan una estricta disciplina y otras que prefieren que jueguen en la tierra, y den rienda suelta a su energía. Por eso, y en muchos de los casos, las claves para elegir a la cuidadora perfecta dependerán de cada madre. No en vano, antes de pronunciar las palabras “estás contratada” conviene tener en cuenta algunos consejos.
Consejos básicos
1. Antes de empezar a buscar a alguien o de poner un anuncio, sería conveniente que tuvieses claro lo que estás buscando. Una buena forma es elaborando una lista con las cualidades y requisitos imprescindibles que crees que debe tener la cuidadora de tu hijo. Aunque no vayas a poner todos los detalles en el anuncio te será útil a la hora de descartar a las candidatas que no se adecuen a lo que estás buscando.
2. Busca recomendaciones de amigos, vecinos o de la familia, seguro que conocen a alguien. Si no es el caso puedes poner un anuncio, recurrir a los tablones de ofertas de empleo de la iglesia, de tu comunidad o de un lugar que te genere confianza o bien solicitar este servicio en una de las ya habituales empresas especializadas en este tipo de asistencia doméstica. Si contratas sus servicios, cuentas con el compromiso de la empresa que respalda a la niñera que escoges.
3. Cuando cuentes con posibles candidatas, revisa los currículum detenidamente, prestando atención, evidentemente, a su formación y experiencia previa con niños.
4. Entrevista personalmente a todas antes de tomar tu decisión. Las entrevistas deben realizarse con suficiente anticipación, por lo menos un mes antes de tu ausencia o tu vuelta al trabajo. Así podrás estar unos días con ella y enseñarle las costumbres de tu hogar, permitiéndote conocerla y ver cómo se desenvuelve con el bebé.
5. Exige siempre referencias. Para tener una idea clara de a quien vas a contratar habla con todas las personas con las que haya trabajado anteriormente. Anota las direcciones y los teléfonos que te haya proporcionado y no tengas reparo en llamar y preguntar para confirmar todo lo que quieras saber, sus datos, su experiencia... No sientas que estás haciendo de espía, recuerda que se trata de tu bebé y al fin y al cabo esa persona es una auténtica desconocida que va a ocuparse de tu hijo. No te fíes de las apariencias. Verifica exhaustivamente todas sus referencias.
6. Sin llegar al extremo de que sea tu niño quién seleccione a la niñera, no está de más comprobar si existe empatía con él. Probablemente la aspirante adore los niños y tenga demostrada experiencia en su cuidado pero si tu pequeño no congenia con ella no hay nada qué hacer. Deja que pase una o dos horas con él para ver cómo se comportan, cómo le trata y cómo él la acoge a ella. La compatibilidad mutua entre tu hijo y la cuidadora es esencial. Si tu hijo es un bebé, déjale que le dé el biberón, que lo bañe, lo vista, le cambie el pañal… Observa cómo actúa. Si es mayor preséntaselo y déjales jugando un tiempo. Mientras haces otras cosas obsérvales con disimulo y pregúntate si parece comprometida, feliz e interesada con su trabajo y si el niño responde bien.
7. Si finalmente eliges a esa persona, anota sus datos, dirección y teléfono de contacto. Después debes contarle todo acerca de tu niño y su seguridad, definiendo de forma clara y detallada sus responsabilidades y funciones. De forma que sepa de antemano qué se espera de ella.
8. Familiarízala con la casa y facilítale un horario -si es necesario por escrito- del bebé; con las horas de la comida, el baño, siestas, etc., así como todo lo necesario para cumplir con sus tareas (juguetes, equipamiento infantil, mobiliario, ropa, comida del bebé…) y todos los teléfonos de contacto y forma de actuar en caso de accidente o emergencia.
9. El hecho de pasar el día fuera trabajando no te impide saber qué está ocurriendo dentro de tu hogar. Presta atención a cualquier comportamiento inusual de tu bebé. Si los niños son mayores escúchales y toma en consideración todo lo que te cuenten de su día con la niñera. Si algo anda mal, pese a ser incapaces de expresarlo, sus reacciones pueden indicarlo o por el contrario corroborar que todo marcha bien.
10. Un último consejo: Es recomendable contratar a alguien que tenga los mismos valores que tú. No olvides que, después de los padres, es la persona que más tiempo va a pasar con ellos e intervendrá como ejemplo a seguir, en su educación.
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