Tratamiento
Tras el resultado positivo del pediatra, el tratamiento es sencillo y consiste en dar leche exenta de las proteínas de la leche de vaca. La AEP recomienda “instaurar una dieta estricta sin PLV, ya que sólo pequeños aportes favorecen el mantenimiento de la sensibilización. En la actualidad, dice, es el único tratamiento realmente eficaz. Si el niño recibe lactancia materna, ésta deberá seguirse el mayor tiempo posible y la madre deberá procurar no ingerir leche de vaca. En los lactantes alérgicos alimentados con leche de fórmula habrá que recurrir a una fórmula de sustitución exenta de proteínas de leche de vaca. En ambos casos, recomienda, retrasar la introducción de alimentación complementaria hasta los 6 meses y evitar alimentos con alto poder alergénico, como el huevo, el pescado y los frutos secos, como mínimo hasta el año de edad”.
Fórmulas especiales
Para sustituir la leche existen distintos preparados como son los hidrolizados de PLV extensamente hidrolizados, las fórmulas a base de proteínas vegetales y las fórmulas elementales, éstas últimas están realizadas a partir de aminoácidos sintéticos, sin capacidad alergizante. Tienen peor sabor y elevado coste, pero están indicadas cuando no se puede utilizar un hidrolizado de PLV ni una fórmula de soja y en multialergias.
En España, estas fórmulas especiales son subvencionadas por la Seguridad Social hasta los dos años de edad. A partir de esta edad, según el historial del niño y el área responsable de la autorización esta subvención se amplia u se deniega.
¿Cómo alimentar a un niño de más de un año alérgico a la leche?
Transcurrida la etapa de leche de fórmula, el niño ya come y bebe alimentos normales, por lo que evitar la leche y los productos lácteos puede llegar a ser realmente difícil. Un médico nutricionista puede ayudarte elaborando una lista de alimentos alternativos que sustituyan los nutrientes de la leche, como el calcio, la riboflavina o la vitamina D, necesarios en la dieta de tu hijo.
Pero no consumir leche implica mucho más que evitar mojar la tostada en la leche o comer el bocata sin queso. Si tu hijo es alérgico es importante que leas (y le enseñes a hacerlo a él mismo) todas las etiquetas de los alimentos, pues muchos pueden contener ocultos leche o derivados, a pesar de indicar que es un producto “no lácteo”. Aunque parezca difícil, no es imposible vivir sin leche, ya que existen muchos alimentos (cada vez más) enriquecidos con suplementos de calcio y vitaminas, por ejemplo zumos, cereales, etc. Aprovéchalos.
Evita, por el contrario, los fritos y productos rebozados, ya que suelen elaborarse con leche. Y ojo a la contaminación cruzada: asegúrate de utilizar cuchillos o cubiertos diferentes para untar mantequilla o cortar queso y preparar la comida al niño alérgico, así como de guardar separados los alimentos lácteos de los que no lo son para evitar el contacto y la posible transferencia de uno a otro.
Fuentes: Asociación Española de Pediatría. Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y al Látex.Redacción: Lola García-Amado |
| |
Página 2 de 2 |
| |
| Más... |
| Buscando a Supernanny Santiago de Compostela, la capital de Galicia Una Navidad diferente en Toys "R" Us El pan, un alimento muy saludable No soy tu mamá, pero te quiero igual Campanitas plateadas Modales en la mesa Jugando con mi bebé Christmas navideños Dermatitis atópica |
| |
|
| |