Una buena higiene dental
Es conveniente cepillarse los dientes como mínimo dos veces al día, preferiblemente por las mañanas y antes de acostarse y tomarse el tiempo necesario, ya que hay que dedicar como mínimo dos minutos para cepillarse y poder eliminar la placa que continuamente se forma sobre los dientes.
Utilizar un cepillo de dientes con filamentos suaves o un cepillo eléctrico de buena calidad, con un diseño moderno, que sea seguro y cómodo de usar. Muchos cepillos eléctricos incorporan una tecnología avanzada que permite eliminar la placa de una manera más eficaz que los cepillos de dientes manuales ordinarios. Como Utilizar una pasta de dientes con flúor. Está demostrado que el flúor previene la formación de caries. Realizar limpiezas interdentales a diario. Utilizar hilo dental u otros productos de limpieza interdental para eliminar la placa de las zonas donde no llega el cepillo de dientes. Si no se usa hilo dental, se está dejando de tocar y limpiar hasta un 40% de la superficie dental. Informar al dentista
Tan pronto como se crea que se puede estar embarazada, hay que decirlo al dentista, porque someterse a una radiografía durante el embarazo representa un riesgo. Las mujeres que estén intentando quedarse embarazadas también deberían informar a su dentista, de forma que éste pueda planificar las radiografías u otros tratamientos.
Asimismo, es aconsejable informar al dentista acerca de los medicamentos que se estén tomando y si los médicos han dado algún consejo específico, ya que ello podría afectar al tratamiento prescrito.
La dieta
El cuerpo de una mujer embarazada es la única fuente de alimentación del futuro bebé. Su médico le facilitará información detallada sobre los alimentos que debe tomar durante el embarazo. En lo que se refiere a la dentadura, hay que tratar de comer más alimentos ricos en calcio, que son especialmente indicados para el desarrollo de huesos y dientes.
Los dientes del bebé
Cuanta más sana sea la dieta de la madre, más probabilidades habrá de que los dientes y encías del bebé estén también sanos. Hay que tener en cuenta que el primer diente del bebé empezará a desarrollarse a los tres meses del embarazo.
Cuando nazca, aún antes de que aparezcan los primeros dientes, hay que empezar a cuidarlos. Después de darle de comer, utilizar una toallita o un trozo de gasa humedecida para limpiar las encías: esto eliminará la placa que se haya formado. Es aconsejable pedir al odontopediatra o pediatra que indique la mejor manera de hacerlo. Una vez que le han salido los dientes, hay que cepillárselos después de comer con un cepillo de dientes con filamentos suaves. |
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