Los cólicos son una enfermedad muy común entre los niños menores de 3 meses. Es un dolor continuo e intenso en la zona abdominal que provoca llantos y angustia en los bebés y en los padres. Su causa no está clara, por lo que es difícil de prevenir. No obstante, sí que hay métodos para aliviar el dolor.
El comienzo es súbito, el llanto es intenso y, más o menos, continuo. Estos síntomas pueden persistir desde unos minutos a varias horas: la cara del niño puede estar roja o presentar una palidez alrededor de la boca, el abdomen está distendido y doloroso a la palpación, las piernas se pliegan sobre el abdomen, los pies suelen estar fríos y las manos apretadas.
Un tratamiento que alivia el dolor es el que se administra para las aerofagias o para el tránsito intestinal (los hay de medicación tradicional y de medicina natural o alternativa). Aunque siempre tiene que administrarse bajo prescripción médica.
Existen productos de diversas empresas farmacéuticas que llevan en su composición manzanilla, tomillo y melisa, y pueden servir como tratamiento. La manzanilla normal, de toda la vida, es el mejor remedio paliativo del cólico del lactante.
También alivia darle unos suaves masajes en la zona del abdomen. Puedes tumbarle bocabajo sobre tu regazo, sujetar su cabeza y masajear suavemente su espalda y sus piernas. O masajéale la tripita haciendo pequeños círculos. Si está demasiado tenso para tocarle en el momento del llanto, acostúmbrate a dedicarle unos minutos a esta rutina al cambiarle el pañal. Puede ayudar a prevenirlos.