¿Un bebé puede morir de un susto?

¿Un bebé puede morir de un susto?
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Aunque se habla mucho en la creencia popular del susto o espanto en bebés, e incluso de que los bebés pueden morir de un susto, lo cierto es que solo es posible que un susto o un evento muy estresante cause un ataque al corazón si este padece alguna enfermedad previa o está muy debilitado. Por lo tanto, en general, un bebé no muere de un susto, por muy grande que sea.

La llegada de un bebé

La llegada de un bebé

¿Cómo te cambia la vida? El nacimiento de un bebé, sobre todo del primero, supone una serie de cambios rascendentales: económicos, laborales, afectivos… De repente, un nuevo miembro llega a la familia y ocupa el centro de atención de los padres, pasando su relación de pareja a un segundo plano. Esto puede suponer una serie de problemas para los que conviene estar preparados

A muchos padres les preocupa que cualquier acontecimiento o problema pueda alterar a su bebé, sobre todo en los primeros meses de vida, pero, si bien es cierto que el mundo para los recién nacidos es nuevo, desconocido y da miedo en algunos momentos, no hay nada, ningún susto ni sobresalto, que pueda hacer que un bebé se muera por el impacto recibido, mucho menos aún si sus papás están cerca o acuden a consolarlo si algo le asusta.

Por eso, es importante coger a nuestros bebés en brazos cada vez que lloran y calmarlos con palabras suaves y besos, porque los bebés sienten miedo de todo lo desconocido, y casi todo lo es al principio para ellos, menos sus papás. Solo con que mamá o papá les coja y las dé un beso, todos los sustos y miedos se pasan. Así que no hagas caso a esas leyendas populares, mitos o rumores que corren en torno a que un bebé puede morir de un susto, ya que no es cierto. Por mucho miedo que les dé algo, eso no va causar que su corazón se pare y se mueran.

No obstante, es cierto que si el bebé presenta una anomalía cardiaca congénita o tiene el músculo cardiaco debilitado por algún problema de salud, un evento muy estresante podría causar lo que se conoce como una miocardiopatía por estrés, dando lugar a una parada cardiorrespiratoria. Pero estamos hablando de un bebé con problemas cardiacos graves que sufre un evento muy estresante durante un largo tiempo, no un simple susto.

Es decir, la mayoría de las personas, sean bebés, niños o adultos, soportan los sustos o acontecimientos estresantes sin percatarse de ellos. Como mucho, su ritmo cardiaco puede alterarse ligeramente y su respiración y pulso acelerarse a causa del impacto emocional o físico, pero eso no dañará el músculo cardiaco y mucho menos provocará su muerte. Además, para que algo nos altere debe ser realmente importante, no basta con un simple susto o sobresalto, debe ser un miedo o preocupación muy intensos, como la muerte repentina de un ser querido.

Por lo tanto, no es posible que tu bebé se muera de un susto por muy grande que este sea.

Los sustos o espantos en bebés

También hay muchas leyendas, rumores y mitos en torno a lo que se conoce como “susto” o “espanto” en bebés. Según esta creencia, cuando el bebé ha visto algo que le ha asustado mucho, el “susto” se queda dentro de su cuerpo y le produce intranquilidad constante, lo que se manifiesta en llanto inconsolable, nerviosismo, problemas para dormir y comer, etc.

Incluso las personas que creen en los “sustos” o “espantos” en los bebés hablan de técnicas de curación nada científicas como pasar un periódico del día por el cuerpo del bebé y luego quemarlo o pasar un huevo crudo por todo el cuerpo del pequeño y luego romperlo en un vaso con un poco de agua. Si la clara y la yema están ligeramente cocidas, el niño estaba asustado, pero ya le has curado. Como puedes ver, soluciones nada científicas que se basan solo en creencias populares que no tienen sentido ni justificación, por lo que no debes hacerles caso.

Si tu bebé llora sin parar, está nervioso o tiene problemas para dormir y comer, probablemente esté enfermo o tenga algún problema de salud, como cólicos, gases, una infección, etc. Lo que debes hacer en este caso, si no descubres la causa y no consigues calmarle, es acudir al pediatra para que le examine y pueda averiguar qué le pasa y qué hay que hacer para que deje de llorar y se encuentre mejor. Nada de ritos mágicos ni vudús. 


Fuente:

Menudos Corazones

Redacción: Irene García

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