¿Es normal que un bebé no llore?

¿Es normal que un bebé no llore?
comparte

Cuando te imaginas a un recién nacido o un bebé pequeño, seguro que lo visualizas llorando todo el día sin parar, puesto que es la única forma de comunicarse que tiene. Sin embargo, tu hijo ha nacido y apenas llora, tan solo emite gemiditos algunas veces, pero tiene casi un mes y todavía no le has oído llorar de verdad… ¿será que le pasa algo?

Si bien es cierto que el llanto es una de las principales formas de comunicación de los recién nacidos, la manera que tienen de alertar a sus padres de que algo les pasa, ya sea hambre, sueño, frío o miedo, no todos los bebés lloran igual ni lo hacen con la misma intensidad. Así, hay bebés que se pasan el día llorando porque son más intranquilos o demandantes, mientras que otros apenas lloran y se pasan el día durmiendo o tranquilos en su cunita. Si tu hijo es de los segundos, no te preocupes, más bien, da gracias de que así sea, puesto que un bebé que no para de llorar puede resultar muy complicado de cuidar.


Y es que, ya desde el nacimiento, se puede observar la forma de ser y la personalidad de cada bebé, aunque, por supuesto, muchos rasgos cambiarán y evolucionarán a medida que crezca. Por eso, es normal que algunos bebés sean más movidos y otros, más tranquilos. Del mismo modo, unos llorarán mucho, y a otros apenas si se les oirá.


Pero no solo la forma de ser influye en el hecho de llorar más o menos, nacer con ciertos problemas o desarrollar diversas afecciones y problemas en estas primeras semanas de vida, como gases, reflujo, cólicos…, puede hacer que un niño sea más o menos llorón.

¿Es normal si mi bebé se mueve mucho?

¿Es normal si mi bebé se mueve mucho?

Cuando estamos embarazadas todo nos preocupa, y es posible que te preguntes si es normal que tu bebé se mueva tanto dentro de ti o si puede estar ocurriéndole algo que le haga moverse tanto. No te preocupes, los movimientos siempre son signo de bienestar.


Por lo tanto, si tu bebé come y duerme bien, está bien atendido y no sufre ninguno de estos problemas, es normal que apenas llore. Muchos bebés son muy dormilones al nacer, y se pasan la mayor parte del día durmiendo o comiendo, por lo que apenas les queda tiempo para llorar. Así que, si tu bebé es de estos, no le des más vueltas y no pienses cosas raras, simplemente, tu bebé llora poco y es feliz, disfrútalo.


¿Puede significar algo malo?


Como decíamos, el hecho de que un bebé no llore no es malo, más bien al contrario, implica que está satisfecho y feliz, con todas sus necesidades básicas, tanto físicas como emocionales, cubiertas, por lo que no tiene la necesidad de llamar la atención de sus padres.


No obstante, si tu bebé sí suele llorar cuando tiene hambre o sueño y, de un día para otro, le notas alicaído, apático y apenas llora o se mueve, eso sí puede significar que algo le pasa. Puede que esté malito, tenga fiebre o alguna infección, por lo que es necesario que le observes y, si presenta otros síntomas, como rechazo a la comida, encoge las piernas y se arquea como si algo le doliera, tiene fiebre o solo quiere mimos y brazos, es probable que sí esté malito, por lo que deberás acudir al pediatra para que le haga una revisión completa y determine si está enfermo o no, qué le ocurre y el tratamiento más indicado.


Y es que, ante una enfermedad, los bebés muy pequeños pueden reaccionar de dos formas: llorar de manera inconsolable, con un llanto agudo y constante; o mostrarse apáticos, alicaídos, sin apenas movimiento ni llanto, como un muñeco que apenas se mueve mover. Por eso, si notas estos últimos síntomas en tu pequeño, y de repente llora menos de lo habitual o está cansado, es necesario que vayas al médico porque lo más seguro es que esté malito.


¿Cómo saber qué le pasa si no llora?


Si tu bebé es de los tranquilos que apenas lloran, tendrás que fijarte en otras señales y gestos que haga para saber si tiene hambre, sueño o le pasa algo.


Para saber si tiene hambre, por ejemplo, fíjate si se lleva el puño a la boca, busca tu pecho al cogerlo en brazos o se muestra más inquieto, haciendo algún ruidito o gemido como si estuviera chupando algo, porque lo más normal es que tenga ganas de comer. Si le ofreces el pecho o el biberón sin demora, no necesitará ponerse a berrear como un loco (aunque es cierto que algunos bebés piden comer así desde un primer momento, pero has tenido suerte y el tuyo no es uno de esos).


En cuanto al sueño, muchos bebés, cuando tienen ganas de dormir y no consiguen dormirse solos, se frotan los ojos, se muestran tensos y agarrotados, cierran las manos, bostezan, cierran los párpados y no pueden mantenerlos abiertos, etc.


Y si necesita un cambio de pañal, se mostrará incómodo e inquieto y se moverá mucho.


En definitiva, aunque el llanto es un arma muy poderosa de comunicación para los bebés, no es la única que existe, por lo que deberás estar atento a otras señales que muestra para comunicar que necesita algo y no preocuparte si no llora, puesto que no todos los bebés lloran igual.


Fuente:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Mahé, Véronique (2008), Los 100 primeros días del bebé, Barcelona, Robin Book.

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×