¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?
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Los bebés realmente no tienen que aprender a dormir, ellos ya saben dormirse y, de hecho, es lo que han hecho durante casi todo el día durante los 9 meses que han pasado en el útero. Sin embargo, al nacer llegan a un mundo extraño donde los ruidos, la luz, el miedo o los problemas de digestión dificultan el sueño, por lo que necesitan a sus papás para dormirse.

Cuando esto ocurre, los papás recurren a diferentes técnicas para ayudar al bebé a dormir, como mecerlo en brazos, moverlo en el carrito, ponerle ruido blanco de fondo, etc. El problema de estas técnicas es que realmente funcionan, pero también hacen al bebé dependiente de ellas, por lo que, si se acostumbra a dormirse siempre de la misma manera, ya no será capaz de dormirse solo y eso, a la larga, puede ser muy cansado para los padres, que se ven con un niño de 3 años pasando más de una hora cada noche con él en su cama hasta que se duerme.

Para evitar que esto ocurra, debes procurar que el niño aprenda a dormirse solo desde bebé, lo cual no significa dejarle llorando solo en su cuna hasta que caiga rendido, ni mucho menos, sino aplicar una serie de técnicas y rutinas más efectivas que ayudarán al bebé a sentirse seguro y a salvo y dormirse solo sin necesidad de llamar siempre a sus papás.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que el sueño de los bebés es diferente al de los adultos y que, durante los primeros meses de vida, necesitan despertarse cada 3 o 4 horas para comer. Por lo tanto, los padres deben hacerse a la idea de que, por muy bien que el bebé duerma y por mucho que aprenda a dormirse solo, requerirá nuestra presencia cuando tenga hambre, sed, esté enfermo o tenga una pesadilla. Pero, siguiendo estos consejos, conseguiremos que sea capaz de conciliar el sueño solo tanto al acostarse, como al despertarse en medio de la noche por un cambio en el ciclo de sueño:

1- Crea una rutina antes de irse a la cama que favorezca en su mente la idea de que llega la hora de irse a dormir, lo cual favorecerá que su mente se vaya relajando y haciendo a la idea de dar paso al sueño. La rutina más común es baño, cena, cuento y a la cama, más o menos todos los días a la misma hora, pero no es necesario seguir esta rutina al pie de la letra, debéis buscar la vuestra propia que funcione para todos. Estos rituales ayudan a los bebés a saber qué toca después y conciliar mejor el sueño.

2- Es importante que acostéis al bebé en su cuna o su cama y le dejéis solo con una lucecita de noche si le da miedo la oscuridad, un peluche, sus chupetes o el móvil de cuna para que se queda tranquilo e intente dormirse solo. Si pasado un rato no lo consigue y se pone a llorar para que vayáis, debéis acudir, pero, a no ser que le ocurra algo, no lo saquéis de la cuna ni lo cojáis en brazos para dormirlo, o tendréis que hacerlo siempre. Podéis sentaros a su lado, tranquilizarle, susurrarle palabras de amor, cantarle o, simplemente, darle la mano para que se sienta seguro y procure dormirse solo. No conviene sacarlo de la cuna a no ser que esté malo o le pase algo.

3- Nunca te enfades, te pongas nervioso ni le grites, ya que así solo conseguirás alterarle y que le cueste más dormirse. Hay que mantener siempre la calma y transmitir paciencia para que el niño pueda relajarse y conciliar el sueño.

4- Evita las actividades estresantes o muy movidas antes de acostarlo para que su mente no esté demasiado activa y pueda conseguir la relajación necesaria para conciliar el sueño.

5- Es importante que el bebé se acueste con sueño, pero no dormido. Si se acostumbra a dormirse en el sofá o en otro sitio, cuando se despierte solo en la cuna no sabrá volver a dormirse sin ayuda.

6- Procura que las siestas no se hagan muy cerca de la hora de irse a dormir por la noche, ya que esto podría dificultar el sueño. Pero no cometas el error de prohibirle dormir por el día para que tenga más sueño de noche. Si tu hijo necesita dormir una o dos siestas diarias, debes permitírselo, pero a una hora adecuada. Si llega muy cansado a la cama, puede tener más problemas para conciliar el sueño y ponerse más nervioso.

7- Intenta que el bebé se acostumbre a dormir sin luz, ya que, al anochecer, el cerebro produce una sustancia química llamada melatonina que induce al sueño. Pero si necesita algo de luz porque la oscuridad le da miedo, deja encendida una luz indirecta o una luz de noche suave en su habitación.

8- El chupete ayuda muchos niños a dormir y conciliar el sueño y, cuando se despiertan en medio de la noche, ponérselo de nuevo les ayuda a dormir sin llamar a sus papás. Por eso, es bueno que coja el chupete para dormir en los primeros meses de vida y que le dejes varios por la cuna para que los encuentre si se despierta en medio de la noche.

 

¿Cómo se riñe a un bebé?

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Cuando un bebé es recién nacido no se le debe reñir jamás porque además de que no lo entiende está desarrollándose a pasos agigantados cada día y lo que hay que hacer es disfrutar de su presencia y de todo el amor que nos ofrece con su simple mirada.

 


Fuente:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Jové, Rosa (2007), Dormir sin lágrimas, Madrid, Ed. Esfera de los Libros.

Redacción: Irene García

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