Consejos para evitar la muerte súbita de un bebé

Consejos para evitar la muerte súbita de un bebé
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La muerte súbita o repentina del bebé es lo que se conoce como la muerte inesperada y repentina de un niño menor de un año, y en la que la autopsia no revela una causa explicable de la muerte, que es, además, una preocupación enorme para cualquier padre o madre que tenga un bebé menor de un año ya que no presenta síntomas ni avisos, y tampoco tiene una explicación clara.

Por norma general, suelen ser los niños no lactantes, es decir, los alimentados con lactancia artificial, quienes tienen mayor probabilidad de sufrir esta muerte súbita, ocasionada por muchos factores entre los que destacan los problemas con la capacidad del bebé para despertar y la incapacidad de su cuerpo para detectar la acumulación de dióxido de carbono en sangre. La muerte súbita del bebé o lactante (SMSL) también se conoce como muerte en la cuna porque normalmente ocurre mientras el bebé está durmiendo la siesta o por la noche. Probablemente la lactancia materna sea uno de los protectores más fuertes a la hora de hacer frente a la muerte súbita, pues se estima, además, que los bebés que han sido y son amamantados por sus madres tienen menor probabilidad de sufrir un SMSL que aquellos que toman el biberón.


Por su parte, la Asociación Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda utilizar el chupete para dormir, pues aseguran que dormir con él también reduciría la probabilidad de sufrir una muerte de este tipo. Compartir habitación es algo que también recomiendan la mayoría de los expertos, aunque no la misma cama (que además es un factor de riesgo). Compartir habitación ya se ha asociado con la disminución del SMSL por fomentar una mayor lactancia materna y evitar que el niño duerma boca abajo. Además, es recomendable airear la habitación, es decir, ventilar y mantener una temperatura adecuada en la habitación sin que sea muy baja ni excesiva.


Pero lo que está claro es que su causa es totalmente desconocida y que es más bien una combinación de muchos factores, entre los que podemos incluir un defecto anatómico en el cerebro, una anormalidad en el sistema inmunológico, un trastorno metabólico o una irregularidad en los latidos del corazón del bebé. Es cierto que las tasas de la muerte súbita del lactante han mejorado mucho desde que los padres y las madres comenzaron a acostar al bebé de lado o boca arriba para reducir la probabilidad de que un bebé muera de forma repentina. Sin embargo, todavía hoy continúa siendo una de las principales causas de muerte en bebés.  


Normalmente, este síndrome, el SMSL, ocurre con más frecuencia entre los dos y los cuatro meses y afecta más a niños que a niñas. Pero ¿qué podría aumentar el riesgo del SMSL?


- dormir boca abajo

- dormir en la misma cama que duermen los padres

- haber tenido la madre partos múltiples o prematuros

- dormir sobre una superficie demasiado blanda

- tener una madre que fuma o que consuma sustancias psicoactivas

- haber tenido al bebé a una edad demasiado temprana, es decir, cuando se trata de un embarazo adolescente

- no haber tenido cuidado prenatal, o quizás solamente durante los últimos meses


¿Quieres que tu bebé duerma seguro? Toma nota de alguno de estos consejos…


1- Sigue un régimen prenatal: asegúrate de que tu cuidado prenatal sea regular y oportuno incluyendo, por supuesto, las visitas frecuentes a tu médico y cuidando tu alimentación.


2- Utiliza un colchón duro en la cuna o en el moisés. De esta manera, lograrás que tu bebé no pueda hundirse en él. Evita poner mantas demasiado mullidas o colchas muy gruesas y retira los juguetes del lugar donde está durmiendo tu bebé.


3- Acuéstale en la medida de lo posible boca arriba. Tanto para dormir la siesta durante el día como por la noche al menos hasta que cumpla su primer año de vida.


4- Evita las temperaturas demasiado altas en la habitación del bebé. Intenta mantener la temperatura a un nivel que sea agradable y no le pongas demasiada ropa encima a la hora de dormir.


5 -Lleva a rajatabla las revisiones del bebé. Es importante que le lleves al pediatra para que le haga los chequeos oportunos y asegurarte, además, de que todo va bien.


6 -Si fumas, intenta no hacerlo ni en su habitación ni tampoco cerca de él. Es importante evitarlo para que el bebé pueda respirar aire limpio y no trague aire de manera pasiva.


Por último, es importante que los padres y las madres de estos bebés menores de un año, tengan en cuenta que, tal y como afirman también en algunos artículos publicados por la Asociación Española de Pediatría (AEP), el SMSL es un problema grave y universal, y que a pesar de todas las investigaciones que se han ido realizando a lo largo de los años sigue siendo impredecible e imprevisible.


Se calcula que ocurren 0,5-1 caso por cada 1.000 bebés nacidos vivos. Esto en España daría lugar a unos cien sucesos, pero hemos de tener en cuenta que estos datos fueron recogidos por el INE en el año 2016 por lo que las cifras podrían haber variado, aunque siempre será fundamental proteger a los bebés para evitar un tipo de muerte infantil como es la muerte súbita del lactante.

 

 


Fuentes:

AEP “Evolución histórica del síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL) en España” https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/libro_blanco_muerte_subita_3ed_1382443642.pdf

AEPAP “Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)” https://www.aepap.org/sites/default/files/smsl.pdf

Redacción: Ana Ruiz

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