Cómo cuidar a un bebé hiperactivo

Cómo cuidar a un bebé hiperactivo
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Los bebés hiperactivos son aquellos que no paran quietos ni un segundo, ni siquiera dormidos, lo que puede resultar agotador para sus padres. Con paciencia y unos cuantos trucos, cuidar a este tipo de bebés puede ser más sencillo.

La hiperactividad no tiene por qué ser una enfermedad ni un trastorno neurológico, simplemente hace referencia a un comportamiento más inquieto e intenso de algunos bebés. Así, los bebés hiperactivos:


- tienen periodos de sueño más cortos, por lo que duermen menos horas seguidas y se despiertan más a menudo


- se distraen con facilidad, incluso mamando


- son más impulsivos, lo que hace que se caigan más cuando están aprendiendo a andar


- se mueven constantemente, muchas veces sin un propósito concreto


- son muy nerviosos e inquietos (no paran ni un segundo)


- son más “destructivos” a la hora de jugar o actuar


- son cabezotas y tercos, ya desde bebés


- sufren cambios bruscos de humor


En definitiva, son más agotadores, por lo que cuidarlos requiere mucha más paciencia y optimismo. Es importante controlar cuanto antes este tipo de comportamiento porque, si lo mantienen al crecer, puede acarrearlas malas notas, problemas en el colegio y castigos constantes.

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Por eso, si está claro que tu bebé es más activo de lo normal, establece desde ya estas pautas:


1- Crea unas rutinas y horarios para el día a día. Estas rutinas dan a los bebés seguridad y les ayudan a respetar las normas y calmar la ansiedad.


2- Evita las actividades excitantes antes de irse a la cama. Si el bebé ya es de por sí nervioso y activo, lo que menos necesita antes de irse a dormir son juegos activos, bailes o cualquier otro tipo de “juerga”. Lo mejor es hacer algo tranquilo que le ayude a relajarse y conciliar el sueño, como leer un cuento o escuchar una nana.


3- Háblale siempre en un lenguaje pausado y calmado. Si te pones nervioso y le hablas de manera excitada o elevando el tono de voz, se pondrá más nervioso.


4- En cuanto tu bebé pueda andar, lo mejor para pasar las tardes es salir a jugar al aire libre. Allí podrá corretear y moverse todo lo que quiera sin molestar ni hacerse daño con los muebles.


5- Algunos expertos indican que los dulces y alimentos con mucho azúcar pueden aumentar la hiperactividad en estos niños, aunque no todos piensan igual. No obstante, el consumo excesivo de estos productos nunca es bueno, así que limítalo al máximo.


6- Cuando le vayas a dar de mamar o de comer, hazlo en una habitación sin distracciones ni mucho alboroto para que se centre en la comida. Nada de televisión ni juegos, debe centrarse en comer y disfrutar de la comida.


7- Juega con él siempre que puedas, el juego es una herramienta educativa muy poderosa que ayuda a calmar la ansiedad y a concentrarse en una actividad. Las manualidades o la pintura también son muy beneficiosas para conseguir estos objetivos.


8- Aprovecha las nuevas tecnologías. Aunque por supuesto el abuso de la televisión o las pantallas nunca es bueno, y menos en menores de 2 años, la televisión por un corto espacio de tiempo puede ayudarle a mantenerse enfocado en un tema y estimular su vocabulario. Elige programas educativos o con canciones pensados para bebés de 1 a 2 años y nunca abuses de ellos.


9- Demuéstrale siempre mucho afecto, a pesar de que a veces te saque de tus casillas. Nunca debes demostrárselo y siempre debes tener una palabra amable, un beso y un “te quiero” para él. Evita las etiquetas ya desde bebé.


10- Recuerda: paciencia, paciencia y más paciencia. Es la clave. Si sigues estas normas el temperamento de tu hijo se irá calmando a medida que crezca y aprenda cómo hay que comportarse en ciertos lugares (colegio, esperas, etc.). Mientras, muéstrate siempre tranquilo para contrarrestar sus nervios. Si lo necesitas, puedes recurrir a clases de yoga, terapias de relajación, etc. 


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Fecha de actualización: 26-03-2018

Redacción: Irene García

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