Los recién nacidos tienen las uñas cortas y blandas, generalmente no sobresalen del borde del dedo, pero a partir de los 15 o 20 días ya le han crecido y hay que empezar a cortárselas.
Pero cortar las uñas de un recién nacido no es nada fácil. Sus dedos son muy pequeños y blanditos, se mueve cuando lo intentas, llora, etc. Pero es importante hacerlo con regularidad, porque los bebés tienden a arañarse la cara y las heridas pueden infectarse. Además, las uñas de las manos crecen rápidamente, y hay que cortárselas semanalmente. No ocurre lo mismo con las de los pies; su crecimiento es más lento, es suficiente con cortárselas una vez al mes.
Para tener éxito, puedes seguir una serie de recomendaciones:
- Lo primero es que esté distraído. Cántale, háblale, pide ayuda a alguien para que le haga cucamonas mientras tanto… lo que se te ocurra.
- Si las uñas no están muy largas, puedes usar una lima; es más sencillo.
- Si tienes que usar tijeras, emplea unas especiales para bebés. Su forma está adaptada a las manitas de los niños y tienen las puntas redondeadas.
- El mejor momento para cortárselas es después del baño, pues estarán más blanditas y él más relajado, o cuando esté dormido, limpiándole después las manitas o los pies con una gasa.
- Pon sus uñas hacia abajo, así podrás ver hasta dónde llega el borde de la tijera. Con la mano que no sujeta las tijeras, presiona hacia atrás la yema de cada dedo a medida que cortas.