Los recién nacidos necesitan que les cambien los pañales bastante a menudo. El número de veces depende del niño, pero debes estar atento para mudarle cada vez que esté mojado o sucio.
Cámbiale sobre una superficie plana y firme, cubierta por el cambiador o una toalla limpia. Protege tu espalda cambiándole sobre una superficie a la altura adecuada, o arrodíllate junto a la cama. Nunca dejes al bebé solo en el cambiador, incluso un recién nacido puede caerse de él, sobre todo si está alterado. Antes de empezar, reúne todo lo que vayas a necesitar (pañal limpio, algodón o toallitas, crema, etc.).
¿Cómo limpiar a las niñas?
Siempre debes limpiar la vulva y el ano de adelante a atrás, para evitar que le entren bacterias del ano en la vagina. No la limpies por dentro de los labios, simplemente elimina suavemente las heces de la cara exterior con un algodón húmedo.
¿Y a los niños?
Al quitarle el pañal, cubre su pene con un pañuelo, por si se le escapa pis. Limpia alrededor del pene y del escroto con un algodón húmedo. No intentes echar el prepucio hacia atrás, quedará pegado hasta que el niño sea mayor. Asegúrate de eliminar toda la suciedad. Insiste en las hendiduras de la pierna en dirección hacia el pene.