Tratamiento: Coloca a la víctima en un sitio que tenga buena ventilación.
Afloja la ropa para facilitarle la respiración. Cuando vuelva en sí, indícale que respire profundamente, tomando aire por la nariz y exalándolo por la boca. Pídele que tosa varias veces. Este estímulo hace que mejore el riego sanguíneo cerebral.
Si está consciente, acuéstale boca arriba y levanta las piernas para facilitar el retorno de sangre al cerebro.
No le des nada de comer, ni de beber.
Si la víctima vomita, colócala de lado. |