Durante los primeros años de vida del niño aparecen con frecuencia las infecciones respiratorias. Éstas pueden ir desde un constipado corriente a la temida bronquiolitis e incluso a la bronquitis o a la neumonía. Un 80% de niños menores de un año se infectan por el V.S.R ( virus sincital respiratorio) desencadenando en bronquiolitis: una infección de las vías aéreas que cursa con dificultad respiratoria, acumulación de mocos en vías medias y distales, irritabilidad y rechazo de alimento. La recurrencia de esta infección es muy normal y está comprobado que 3 o más episodios de bronquiolitis en menores de 1 año desembocan en el asma infantil.
Un tratamiento eficaz desde el primer momento previene las recidivas y minimiza la sintomatología en caso de infección.
La Fisioterapia Respiratoria es el conjunto de maniobras que aplicadas correctamente sobre el tórax y abdomen consiguen una mejor ventilación pulmonar, liberar secreciones… Estas maniobras persiguen mediante una modificación del flujo aéreo la movilización y posterior expulsión de las secreciones que aparecen en estas situaciones en exceso, infectadas y más densas de lo normal.
Durante toda la sesión de Fisioterapia Respiratoria se realiza una minuciosa exploración con fonendoscopio que permite localizar exactamente el lugar de la infección. Esto facilita al fisioterapeuta actuar en el lugar exacto, cosa que no consiguen los jarabes mucolíticos o expectorantes ni siquiera los medicamentos (broncodilatadores y antiinflamatorios) que no pueden actuar con normalidad en un bronquio ocupado por excesivas secreciones.
Los objetivos de la Fisioterapia Respiratoria son principalmente:
- Restaurar un modelo de respiración más eficaz, más lenta y sin emplear músculos accesorios de la respiración
- Despejar las vías aéreas de secreciones
- Reeducar la movilidad de la caja torácica
- Reexpandir el tejido pulmonar